Amordazar

Autor: Gabriel Sanz

Bienvenidos a De(s)generando el género.

DE(s)GENERANDO EL GÉNERO nace de la necesidad de aunar esfuerzos para lograr la Igualdad de género. El nombre no es casual, sino que se enraíza en el fin que perseguimos: degenerar los conceptos que inundan las consideraciones de género para llegar a deshacerlo, desgenerarlo, y despojarlo de todos estereotipos y mandatos que marcan “el deber ser”en función del sexo con el que nacimos. Nos definimos como feministas, porque creemos que la única forma de vivir en un mundo más justo se relaciona con la igualdad real de oportunidades entre mujeres y hombres. Creemos que la educación e información, son la herramienta que nos permitirá vivir en la diversidad, la pluralidad y tolerancia humana. Tenemos la convicción de que esto es posible, y por eso armamos este BLOG , el cual dividimos en secciones que nos parecen de interés para quien quiera acercarse a la temática y estar actualizad@. Las sección “Reseñas”, haremos un breve análisis de distintos títulos de libros y películas que abordan la temática . En las “noticias destacadas”, exponemos los sucesos más relevantes e inauditos, con un pequeño análisis de las mismas. En la agenda, publicamos los eventos relacionados con la temática. En los links de interés, aquellos enlaces que creemos interesantes. Y en la página principal habrá una producción nuestra sobre diversos temas. Todas estas secciones, las vamos a actualizar semana a semana, ya que creemos que la Igualdad y la concientización, es un camino de todos los días.
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viernes, 14 de octubre de 2016

PARO NACIONAL DE MUJERES








 Esta fotografía pertenece a la performance de una artista feminista guatemalteca, Regina José Galindo, de la serie "No perdemos nada con nacer" en donde la artista explica: "Metida en una bolsa de plástico transparente, como un despojo humano soy colocada en el basurero municipal de Guatemala" [1]. Esta performance del año 2000 nos interpela muy profundamente en la actudalidad, porque en Argentina nos están matando, y nos están obligando a reclamar que "vivas nos queremos".

El femicidio de Lucía Ríos en Mar del Plata, mientras 70.000 mujeres marcahaban juntas en Rosario, y el cuerpo de una mujer encontrado en La Matanza, se suman a una lista infinita de mujeres que aparecen muertas, violadas, vejadas, golpeadas, insultadas, mutiladas, acosadas... Como no existen estadísticas serias, no sabemos si la violencia contra nosotras se está recrudeciendo o es que los medios masivos de comunicación -cómplices en cimentar la violencia simbólica contra nosotras-  decidieron mostrarla más, pero lo que si sabemos es que las violencias contra las mujeres llegó a límites intolerables.

Hay si, una diferencia con la situación hace unos años atrás. Cuando una mujer era asesinada por razones de género, por misoginia, cuando era humillada, mutilada, vejada, los medios de comunicación la presentaban como una mujer muy particular y eso tenía efecto en el colectivo de mujeres. La presentación de esas mujeres como culpables de su propia muerte lograba que algunas (muchas) mujeres no se identificaran con la mujer víctima, porque se resaltaban los detalles que nos alejaban de ella: que no nos vestimos igual, que no andamos por los mismos lugares, que no nos relacionamos con la misma gente, en fin...que no somos ella.

Hoy la situación es diferente: el femicidio de Lucía Perez nos duele en el cuerpo, no sólo por sororidad, sino porque TODAS SOMOS ELLA. No sólo sabemos que ninguna está exenta de la violencia machista, sino que si tocan a una, nos tocan a todas. Hoy más que nunca entendemos que a los agresores les da miedo nuestra libertad -no es casualidad que también durante el Encuentro Nacional de Mujeres en 2015 en Mar del Plata asesinaron a más de 5 mujeres en una semana-. Pero, como es tradición dentro de los movimientos feministas, no estamos dispuestas nosotras a temerle a nuestra libertad. Porque hoy, aunque no nos conozcamos, aunque militamos en distintos partidos políticos, aunque vivamos en distintas ciudades, estamos organizadas. Y simplemente no vamos a permitir que nos arrebaten lo que tanta lucha costó conseguir: el derecho a ser quienes queramos, el derecho a circular por el ámbito de lo público, el derecho a encontrarnos y amarnos.

Y quienes no lo entiendan, tomen nota: la nuestra no es una demanda exagerada: nos matan jóvenes, viejas, de mediana edad, nos matan por salir afuera y nos mata nuestro marido dentro de casa, nos matan por negarnos a tener sexo y nos matan por tener demasiado sexo, nos matan por viajar "solas" y nos mata nuestro acompañante, nos matan si denunciamos y si no denunciamos, nos matan si escapamos y si nos quedamos, nos matan por odio (y no "por amor" como algunas canciones misóginas nos quieren hacer creer) en definitiva: nos matan  por desobedecer, una de las virtudes más lindas que me enseñaron otras mujeres. Pues aquí seguiremos, desobedienciendo. 

El miércoles día 19 de octubre está convocado el primer paro nacional de mujeres. Para reflexionar, para demandar y para marchar. Nos vemos en las calles.



¡VIVAS NOS QUEREMOS!

Julieta Evangelina Cano



[1] Pueden recorrer la obra de la artista en su página web: http://www.reginajosegalindo.com/

martes, 2 de junio de 2015

#NiUnaMenos



#NiUnaMenos es el grito que aclama por las muerte de Katherine, Chiara, Diana, Ángeles, Lola, Melina...y todas aquellas mujeres silenciadas a causa violencia machista.
Pese a los avances en materia de legislación y derechos, siguen muriendo mujeres en manos de varones, siguen existiendo abusos sobre nuestros cuerpos, y siguen habiendo una multitud de personas que acusa a la víctima por haber sufrido un delito. En esta entrada nos proponemos exponer nuestra posición al respecto del avance de los femicidios frente los avances femeninos, y dar nuestra total conformidad y apoyo a los pedidos del #NiUnaMenos.

Si le preguntáramos a Foucault ¿Qué es el poder? nos respondería que “el poder se ejerce y solo existe en acto, (…) es una relación de fuerza en sí mismo, (…)es esencialmente represión” (Foucault, 2001:28). El poder se constituye en la lucha de fuerzas y en los efectos que estas producen, y recae sobre la acción de un sujeto.  A su vez el poder produce fundamentalmente sujetos y subjetividades, y de allí su capacidad de modelar prácticas, representaciones y generar cuerpos dóciles. ¿NOs sirve esta definición para pensar  las recientes e históricas situaciones en las que una niña o una mujer aparece asesinada por el simple hecho de ser mujer? Si el género es relacional, no podemos obviar que es una de las dimensiones constitutivas del poder.

En este marco, la escalada de femicidios puede verse  como una operación simbólica de escarmiento, disciplinamiento de los cuerpos, de castigo y dominio para controlar y resistir el avance de las mujeres -como voces plurales más allá de la singularidad de cada caso- en su autonomía;  en una cultura que permite que los cuerpos de las mujeres sean desechados como basura.

Nos arriesgamos a extrapolar el mayor riesgo que se suscita frente al intento de separación en la violencia contra la mujer en la pareja, con una estructura de resistencia social y masiva frente a la conquista de derechos de las mujeres y la mayor visibilización de la violencia. En la violencia en la pareja, la relación de dominación se va construyendo progresivamente y el agresor la sostiene de manera sistemática y mantenida para aislar y controlar a su víctima. La intensidad de la violencia suele aumentar frente a la mayor autonomía de la mujer, que además comienza a recobrar algunos de sus vínculos. . En una operatoria de resistencia para no perder el control, el varón violento intensifica sus mecanismos de control.
Tomando esto como micro-esfera y pensándolo a nivel macro, creemos que el cambio social que estamos experimentando las mujeres hace que la ideología machista entre en crisis, nuestro movimiento que choca con el mantenimiento del statu quo de los sectores y varones más agresivos y machistas. Estas fuerzas en pugna, donde aún reina el desequilibrio de poder se cristaliza en violencia extrema que pueden acabar con la muerte.

Creemos que en épocas donde las mujeres nos organizamos, nos juntamos, confiamos en la otra, incluimos varones que luchan codo a codo, nos atrevemos a transgredir las normas de género heteropatriarcales y cobramos visibilidad, los femicidios son muertes evitables que buscan instalar una cultura del miedo como acto de poder, que intenta reforzar los espacios de dominación que el patriarcado empieza a perder.

Consideramos importante destacar que los avances en materia de derechos, de espacios y de rupturas conseguidos por las mujeres, se han logrado siempre que hubo mujeres luchando, organizadas y protagonizando esas conquistas. Nada ha sido producto de una evolución que marcha por sí sola: fueron las mujeres luchadoras y organizadas que nos anteceden,  las que hoy nos permiten gozar de derechos que en un pasado cercano nos eran negados.
Es por eso que creemos que tener presente las posibles consecuencias de estos avances nos va a permitir evitar más muertes, sin frenar un movimiento que se presenta como la posibilidad de poner a viva voz una realidad que aclama por ser transformada. Es por eso que adherimos al #NiUnaMenos y celebramos la réplica de estas acciones. Por Katherine, Chiara, Diana, Angeles, Lola, Melina y por todas esas mujeres a las que le costó la vida ser mujeres, decimos #NiUNaMenos y adherimos a los cinco puntos del compromiso que se va a firmar:
  •  La implementación, con recursos y monitoreo, del Plan Nación de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres, que establece la Ley 26.485.
  • El acceso garantizado de las víctimas a la Justicia, algo para lo cual debe haber personal idóneo y capacitado para recibir las denuncias, pero también algún mecanismo judicial que no revictimice a las víctimas, y también que ellas puedan disponer de patrocinio jurídico gratuito durante todo el proceso judicial.
  • La elaboración de un Registro Oficial Único de víctimas de violencia contra las mujeres, porque “sólo dimensionar lo que sucede permitirá el diseño de políticas públicas efectivas”.
  • Profundización y garantía de la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, en todo el país, y que se capacite y sensibilice a docentes y directivos al respecto.
  • La protección de las víctimas de violencia debe ser garantizada con monitoreo electrónico de los victimarios, “para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que les impone la Justicia”.
Podemos agregar al petitorio:
  • La elaboración oficial es estadísticas de prevalencia de las violencias contra las mujeres.
  • La legalización del aborto!




Julieta Evangelina Cano y María Laura Yacovino