martes, 26 de julio de 2016

El derecho a amamantar

Hace unos días, en una plaza de San Isidro, una mujer fue obligada, por personal policial, a retirarse de una plaza pública, por pretender amamantar a su bebe de ocho meses. El hecho fue ampliamente difundido en las redes sociales, y se convocó, para el sábado 23 de julio un "pique-tetazo" en varias ciudades del país simultáneamente, a mujeres y madres a amamantar a sus bebxs en las plazas públicas como respuesta a una intervención estatal (porque la policía local no deja de ser el Estado) coartadora, no sólo de los derechos de la madre y de su hijx, sino se la circulación por el espacio público de las mujeres.



La cuestión es bastante sencilla: si nos prohíben a las mujeres amamantar en público, la lógica indicaría que aquellas que decidimos ser madres deberíamos recluirnos en nuestros hogares (dado que lxs bebxs deben lactar a demanda y no cuando los trámites y obligaciones citadinas lo permitan). Este tipo de actitudes refuerzan un ideal de domesticidad asociado a lo femenino, y simbólicamente lo que le sucedió a Constanza Santos, es muy fuerte para la construcción de nuestra subjetividad. Pero la respuesta, claramente feminista, también envió un mensaje importante a la sociedad. En principio, un mensaje de sororidad: las mujeres salimos a las plazas a amamantar para dar cuenta que este hecho no nos pasa desapercibido, y que lo que le pasa a una, nos pasa a todas. Todas somos Constanza. Con ello se desarticula una de las principales mentiras del Patriarcado: que la otra mujer es mi principal enemiga. Esta es una de las construcciones que sustentan al Patriarcado, dado que, tal como lo planteaba Simone de Beauvoir en 1949, las mujeres tenemos más solidaridad de clase con nuestras parejas varones que solidaridad de género con otras mujeres, a pesar de compartir opresor.

Otra de las operaciones del Patriarcado bastante frecuente en los medios de comunicación, es la personalización de las mujeres víctimas tal al extremo, que genera o produce que el resto de las mujeres no nos identifiquemos con ella. Con esto quiero decir, por ejemplo, cuando se describe hasta la minuciosidad las características de una mujer víctima de violencia, y se resaltan aspectos que a nadie debiera interesarle, para que el resto de nosotras nos alejemos de ella, y no nos sintamos que eso que le pasó a esa mujer nos puede/nos pasa a todas. Esto se ve claramente con las víctimas de violencia sexual o femicidio. El mensaje de los medios siempre es: "no le pasó por ser mujer, le pasó porque le gusta el sexo demasiado, porque se vestía provocativa, porque había dejado el colegio", bla bla bla. Se desvía intencionalmente la causa de la violencia: las desigualdades de género y no nos permite concentrarnos en que ser mujer en un entorno patriarcal, significa correr riesgos. En este caso del "pique-tetazo", pasó al revés: en seguida todas nos vimos afectadas, en seguida todas, feministas y aquellas que no adhieren al término, comprendimos que lo que le pasó a Constanza, nos pasa a todas, madres o no. Y eso es para reivindicar.

Relacionado con lo anterior, el otro mensaje que envió la organización espontánea de mujeres para reivindicar los derechos de todas, es que, tal como se planteó en los años ´70, lo personal es político. Lo que muchxs consideran algo del ámbito de lo privado, sale a la arena pública para problematizar y subvertir los mandatos.

Por último, no está de más recordar algunos de los objetivos del artículo 4º de la Ley 26.873 de promoción de la lactancia materna, que rige en todo el territorio de la nación:
  • Propiciar la práctica de la lactancia materna.
  • Promover acciones y formular recomendaciones en los subsectores público estatal, privado y de la seguridad social, respecto a las condiciones adecuadas de la lactancia materna e incentivar, en su caso, su incorporación;
  • Informar sobre la importancia del adecuado estado nutricional de las mujeres en edad fértil y en especial desde el embarazo, y promover su apoyo nutricional hasta los veinticuatro (24) meses de vida de sus hijos;
  • Difundir la importancia de los beneficios de la lactancia materna por medio de campañas y por todos los medios que arbitre la autoridad de aplicación;
  • Concientizar y capacitar a la población en general, a los agentes de salud, a los promotores sociales y a los padres en particular, acerca de los beneficios y ventajas de la lactancia materna y de la correcta utilización de alimentos sucedáneos y complementarios.

Una última reflexióndeviene pertinente: la importancia de las redes sociales para tejer sororidad entre mujeres y trascender las puertas del hogar, muchas veces sin salir del mismo. Comparto una publicación que circula por facebbok que me resulta muy valiosa para esta ocasión:



Abrazo feminista!

Julieta Evangelina Cano


0 comentarios:

Publicar un comentario